La gestora española completa la compra del centro comercial madrileño de Arroyomolinos y refuerza su cartera de activos retail, que prevé acercarse a los 1.000 millones de euros antes de final de año.
Sus principales objetivos son consolidar el crecimiento de la enseña en los países donde tiene presencia, lanzamiento de nuevas verticales e impulsar la digitalización del sector.