Kiabi apuesta por la calidad accesible como parte de su propósito de facilitar la vida de las familias y un estilo de vida sostenible cada día. De esta forma, la enseña avanza hacia su Visión 2035, trabajando para que sus prendas conserven su resistencia, confort, forma y aspecto a lo largo del uso, manteniendo su posicionamiento de pequeños precios.
Para Kiabi, ofrecer calidad a precios accesibles significa desarrollar prendas que acompañen a las familias durante más tiempo, conservando la comodidad y las prestaciones que necesitan en su día a día.
Reforzar la calidad en cada etapa
La calidad de una prenda se construye desde la selección de las fibras y los procesos de teñido y lavado hasta la confección y los controles finales. También se refleja en su capacidad para mantener la forma, la comodidad y el aspecto con el paso del tiempo.
Así, reducir el impacto ambiental de una prenda debe ir acompañado de la conservación de sus cualidades de uso. La elección de una fibra, un tratamiento menos agresivo o una mejora en los acabados forman parte de un mismo trabajo para combinar resistencia y durabilidad con precios accesibles.
Seleccionar los materiales y mejorar su resistencia
La elección de las fibras influye en la suavidad de los tejidos, su capacidad para mantener la forma y su comportamiento con el uso. En los productos que la incorporan, la tecnología Tough Cotton mejora la resistencia del algodón lavado tras lavado. Asimismo, las camisetas Essential, lanzadas en 2025, han aumentado el gramaje de su tejido para mejorar la conservación de la forma de estos básicos de uso frecuente.
Desde 2022, Kiabi sustituye progresivamente fibras convencionales por materiales de menor impacto, como algodón orgánico o reciclado y poliéster reciclado, trabajando para preservar la resistencia, el confort y la durabilidad de sus prendas. En 2025, estas fibras representaron el 87% de las utilizadas por la marca, frente al 55 % en 2022.
Para respaldar la trazabilidad de los materiales, la compañía se apoya en certificaciones reconocidas: GOTS y OCS acreditan el origen orgánico de los materiales correspondientes, mientras que GRS y RCS verifican su contenido reciclado. Además, en 2025, el 98 % de la gama de bebé contaba con la certificación Oeko-Tex Standard 100.
Mejorar los procesos de teñido y lavado
Desde 2016, Kiabi utiliza el denim como banco de pruebas para desarrollar soluciones en materiales, teñido, lavado y acabados que después traslada progresivamente a otras categorías.
La calidad no depende únicamente de la composición. El teñido, el lavado y los acabados actúan sobre la fibra y condicionan el color, la flexibilidad y el aspecto final del tejido. Kiabi trabaja en la evolución de estos procesos para preservar las características esperadas de cada prenda.
Entre las soluciones desarrolladas se encuentran la reducción de los baños de índigo y el uso de láser para crear determinados efectos de desgaste y contraste sin agua ni productos químicos. La mejora de los tratamientos permite trabajar sobre el acabado de las prendas y sus cualidades de uso.
Los procesos de lavado con menor consumo de agua, introducidos en 2016, se extendieron en 2025 a todas las categorías de producto que requieren tratamientos de lavado en fábrica. Su aplicación permitió ahorrar 479 millones de litros de agua ese año frente a los métodos convencionales.
La compañía mantiene así un trabajo de mejora continua sobre materiales y procesos, con el objetivo de ofrecer prendas resistentes, cómodas y duraderas que sigan siendo accesibles para las familias.













