El proyecto de Aldi tiene por objetivo concienciar a los consumidores sobre los posibles efectos adversos que el cambio climático podría llegar a provocar en los cultivos.
Desde 2018 Klépierre ha reducido el consumo energético de sus centros comerciales en más de un 40 % y las emisiones directas e indirectas de gases de efecto invernadero en un 80 %.