El establecimiento cuenta con más de 1.400 m² de sala de ventas en los que los clientes pueden encontrar una variedad de productos frescos y de nevera.
La compañía ha realizado una inversión de 88 millones de euros en la que en estos momentos es su segunda mayor plataforma logística en todo el país y la primera en Andalucía.
Se trata de un etiquetado electrónico o ESL (Electronic Shelf Labels) que está conectado de forma inalámbrica a un sistema centralizado y que permite la transmisión rápida de datos como la descripción del producto y su precio.
Precisamente con el objetivo de garantizar su expansión sostenible y sostenida en todo el territorio, la cadena adquirió el año pasado una parcela de unos 185.000 m2 en esta localidad tarraconense para levantar un nuevo centro logístico propio.