La inflación global, los últimos coletazos de la pandemia o los comportamientos siempre cambiantes de los clientes hacen que, tanto ellos como sus socios, se planteen nuevas formas de desarrollar su negocio.
España es el único país europeo en el que el mercado del ecommerce sigue en auge, creciendo un 6 % respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que en el resto del mundo los ingresos de este mercado han sufrido una caída del 3 %