Dos años después de que la pandemia de la Covid-19 impactara en nuestra vida, el consumidor se ha vuelto, en términos generales, menos sociable y confía menos en el futuro, por lo que dedica más tiempo a pensar en sí mismo y en invertir en su hogar, el sitio que siente como más propio, seguro y que no restringe sus libertades.
2 de cada 3 españoles se muestran abiertos a no comprar a una empresa que no respeta el medio ambiente, según la encuesta “Sustainable consumer spending” de ING.
Según una encuesta llevada a cabo por Oliver Wyman, el 94 % de los consumidores globales ya ha cambiado al menos un hábito en 2021 para alcanzar un estilo de vida más sostenible.