Con esta apertura, la compañía suma capacidad de suscripción y refuerza una propuesta basada en la simplicidad del producto, la experiencia ágil y un modelo digital aplicado al punto de venta físico.
La marca madrileña especializada en Po’boys refuerza su presencia en la capital con la apertura de una dark kitchen en Tetuán, que amplia su radio de reparto a zonas como Chamartín, Nuevos Ministerios o Estrecho.