Según Nielsen IQ, es el momento perfecto para que los fabricantes de gran consumo evalúen en profundidad su surtido para conseguir una mayor rentabilidad.
Esta Semana Santa los comensales han sido más previsores que nunca y para no quedarse sin mesa han reservado con una media de 18h de antelación, cuando en la Semana Santa de 2019 era tan solo de 5h