La demanda registra una ligera reducción, con una caída del 1,3 %, en las ventas en volumen mientras que los precios promedio se incrementan un 11,3 %.
Los españoles posicionan el precio (62 %) como el factor más importante a la hora de fidelizarse con una marca, incluso por encima de la calidad del producto (55 %).
El consumo de los hogares siguió mostrando debilidad debido a la inflación, el endurecimiento de las condiciones financieras y el menor ahorro disponible.