Grupo Mayoral ha firmado su adhesión a Re-Viste, entidad que impulsa la recogida y gestión del textil y de calzado en España. Con esta iniciativa, la compañía, junto con sus marcas Mayoral, Abel & Lula, Boston y Hug & Clau, se convierte en el primer adherido anticipado, adelantándose voluntariamente a la obligación normativa que se establecerá en 2025.
«En Re-Viste estamos orgullosos de que Grupo Mayoral se sume a Re-Viste, reforzando el trabajo colaborativo de la asociación para construir un sistema nacional de gestión de residuos textiles y calzado. Nos alegra ver cómo cada vez más empresas se unen a este compromiso, impulsando juntos la economía circular dentro del sector textil», afirma Juan Ramón Meléndez, director de Re-Viste.
«En Mayoral nos complace poder reafirmar nuestro compromiso con la sostenibilidad mediante la adhesión a Re-Viste. Creemos firmemente que integrar la recogida, reutilización y reciclaje de textiles y calzado es clave para avanzar hacia una economía circular y apoyar una transformación positiva en el sector», añade Sara García, responsable de Sostenibilidad en la multinacional española especializada en moda infantil y de adultos.

Re-Viste es el primer Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) en España y la primera unión de empresas del retail dedicadas a moda, calzado, deporte y textiles para el hogar. Fundada a principios de 2023, actualmente está formada por Decathlon, El Corte Inglés, H&M, Ikea, Inditex, Kiabi, Mango, Primark, Sprinter/JD y Tendam. La asociación trabaja para facilitar la gestión de los residuos textiles dentro de un sistema unificado, trazable y eficiente, alineado con los retos del sector y el nuevo marco legislativo.
Proyecto piloto para la gestión de residuos textiles
Este año, Re-Viste pondrá en marcha un proyecto piloto que busca evaluar y mejorar el modelo de recogida selectiva y gestión de residuos textiles y calzado en seis municipios de diferente tipología. En total, el proyecto abarcará a más de 300.000 habitantes.
El piloto tiene como objetivo analizar la viabilidad y eficiencia del sistema, identificando buenas prácticas y áreas de mejora antes de afrontar un despliegue nacional. Para ello, se implementarán diversas modalidades de recogida: puntos limpios municipales, contenedores en la vía pública, tiendas voluntarias y otras ubicaciones privadas como parroquias y centros comerciales.
El material recolectado será enviado a plantas de selección, donde se separarán los artículos reutilizables de los destinados al reciclaje, priorizando su procesamiento en el sector textil. El éxito del proyecto se evaluará mediante distintos indicadores y, al finalizar, se elaborará una guía de recomendaciones para replicar el modelo en otros municipios.